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Hace unos meses, mis padres me visitaron en The New York Times. Mientras íbamos en el ascensor hasta mi planta, mi padre saludaba a casi todo el que entraba. Para mi padre, los desconocidos en un ascensor no son más que amigos a los que no conoce todavía. A un tipo que llevaba una gran taza de café: “¡Eso te pondrá el cerebro en marcha!”. A una mujer que reconocía de la sección de Estilo: “¡Tus zapatillas son estupendas!”. “Dios mío, papá”, susurré, de repente con 16 años otra vez. No soy tan conversadora como él, pero entiendo por qué mi padre hace esto: hace que su mundo sea más amigable. Gillian Sandstrom, profesora asociada de Psicología en la Universidad de Sussex y autora del próximo libro Once Upon a Stranger: the Science of How ‘Small Talk’ Can Add Up to a Big Life, lleva 16 años estudiando los efectos de hablar con desconocidos. Ha descubierto que puede aumentar tu bienestar, mejorar tus habilidades sociales, reducir la ansiedad y los prejuicios sociales y hacer que te sientas más conectado. Sandstrom, que se describe a sí misma como introvertida y anteriormente “una persona increíblemente tímida”, dijo que armarse de valor para hablar con personas desconocidas le había cambiado la vida. Hablando con extraños, Sandstrom ha conocido a un voluntario que administra primeros auxilios a los murciélagos, así como al director de un banco de esperma. Este tipo de intercambios fortuitos, dijo, añaden novedad, perspectivas diferentes, recomendaciones inesperadas y oportunidades de aprendizaje a nuestras vidas, haciéndolas más “psicológicamente ricas”. He aquí los consejos de Sandstrom sobre cómo entablar conversaciones con desconocidos. Elige personas cuyos ‘intereses sean visibles’Para minimizar la incomodidad, elige un lugar que les proporcione un tiempo limitado a ambos, dijo: por ejemplo, el andén de un tren o la fila para pagar en una caja, en lugar del inicio de un vuelo transatlántico. Elige a una persona que parezca receptiva. Por ejemplo, puedes sonreír y ver si te devuelve la sonrisa, dijo. Un atajo fácil para entablar conversación, dijo Sandstrom, es buscar a quien esté mostrando sus intereses: una camiseta de un grupo de música, una bolsa de museo, un broche antiguo. Luego, simplemente, pregúntale sobre ello, dijo. Cuando Sandstrom ve a una persona leyendo un libro en el metro de Londres, espera a que deje el libro y le pregunta si es bueno. “He descubierto que a la gente le encanta dar recomendaciones”, dijo. Aunque dijo que no había una forma perfecta de iniciar una conversación, una buena fórmula era hacer una pregunta, encontrar algo en común o un acto de amabilidad, como un ofrecer tu ayuda. Sigue tu curiosidadSi estás realmente intrigado por algo que alguien está haciendo, normalmente “vale la pena la incomodidad” de preguntar sobre ello, dijo Sandstrom. “Si alguien está comiendo algo delicioso en un restaurante, pregúntale qué es”, escribe en el libro. “Si ves una cola que serpentea por la manzana, pregúntale a alguien qué está esperando”. Normalmente, la gente estará encantada de compartir lo que están haciendo, dijo. Haz como si fueras un cliente habitualSi te sientes un poco nervioso, una forma de dar el salto es fingir que eres un cliente habitual en un lugar desconocido, dijo Sandstrom. En uno de sus estudios, que tuvo lugar en una cafetería, hizo que un grupo entregara dinero a la cajera sin apenas interacción, mientras que al otro grupo se le dijo que actuara como un cliente habitual: sonreír, establecer contacto visual y tener una interacción social genuina. Los que actuaron como habituales pudieron hablar cómodamente con extraños, y sintieron mayor felicidad y sensación de pertenencia. Acepta que pueden rechazarteLa investigación de Sandstrom sugiere que las personas evitan hablar con desconocidos porque suponen que no les van a caer bien. Pero el rechazo no ocurre tan a menudo como podría pensarse, dijo. En un estudio de 2022, Sandstrom y sus coautores encargaron a personas que hablaran con desconocidos. Resultó que los participantes anticiparon muchos más rechazos de los que recibieron: el 87 por ciento de las veces, en cientos de encuentros, los desconocidos mordieron el anzuelo y mantuvieron una conversación. Si la persona no entabla conversación, “no te sientes muy bien, pero la sensación suele pasar bastante rápido”, dijo Sandstrom. Puedes olvidar un encuentro infructuoso en cuestión de minutos, añadió, pero siempre recordarás los que fueron bien. Y suelen ser mucho más numerosos, añadió. Mientras acompañaba a mis padres de vuelta al vestíbulo tras su visita, mi padre señaló a un guardia de seguridad. “Hoy es su cumpleaños”, dijo. “Me enteré cuando hablé con él esta mañana. Así que asegúrate de desearle un feliz cumpleaños”. Sí, papá. Los medicamentos para perder peso han cambiado la relación de algunas personas con el ejercicio.Para muchos estadounidenses, los fármacos para perder peso, conocidos en general como GLP-1, están transformando su forma de pensar y sentir sobre el ejercicio, y en algunos casos, están remodelando una relación definida durante mucho tiempo por la vergüenza. Lee el artículo: Ellos odiaban hacer ejercicio. Los medicamentos para bajar de peso lo cambiaron todo ¿Cuál es el secreto de la memoria de los ‘superancianos’?Un artículo reciente de la revista Nature aborda uno de los debates más controvertidos de la neurociencia: si los cerebros humanos pueden desarrollar nuevas neuronas en la edad adulta, un fenómeno denominado neurogénesis. Lee el artículo: Un nuevo estudio habría descubierto la razón de la buena memoria de los ‘superancianos’ P. D.: Queremos saber qué te parece este envío especial y nuestro contenido de bienestar, ¿por qué no nos mandas un correo y nos lo dices?
Jancee Dunn, que escribe el boletín semanal de la sección Well para el Times, ha cubierto salud y ciencia durante más de 20 años.
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